 EBRIOS
Un hombre se paseaba por el borde del andén. Mientras iba y venia, se tambaleaba y musitaba palabras incoherentes. Sus ojos revolteaban de aquí para allá y de cuando en cuando dejaba ver su boca una mueca, que parecía una sonrisa. Se lo veía triste, agobiado… Como si ya no estuviera en este mundo. Algunos de los que lo veían se sonreían y hacían comentarios chistosos, mientras otros lo observaban con una mirada entre la ignorancia y la lastima… Los menos, se lamentaban. Entonces, dos hombre se acercaron al fornido ebrio que se paseaba por el borde del anden y con palabras de amistad le dijeron:
“Amigo, ven… ten cuidado, puedes caerte y perder la vida”. El hombre, empujo a uno de ellos y a otro lo insulto. Pero ellos, persistiendo lo forzaron a volver al centro del anden y con la ayuda de un policía lo sometieron. Sin embargo, esto no fue suficiente. Aprovechando su fuerza y tamaño, el hombre se escabullo de entre los brazos que lo sostenían y escapo corriendo.
Llegó hasta el borde del anden y cayó. Las Escrituras en el capitulo 17 de Apocalipsis nos dice que todos hemos bebido errores y adquirido prácticas que han colocado nuestra vida en una situación de riesgo. Todos, en alguna medida hemos estado, o quizás aún lo estamos, ebrios. Todos estamos en una situación de necesidad espiritual. Aquel hombre, no supo ver en aquellas personas una mano amiga que lo hubiesen puesto en un lugar más seguro. No supo escuchar en las palabras de aquellos hombres, la voz de Cristo que lo llamaba a volver al camino… Y esta decisión lo llevo a perder su vida. No dejes hoy que tu orgullo, conocimiento, vanidad… ebriedad espiritual, te alejen de aquel que es El Camino… La verdad… Y la Vida...
¡Que YAHWEH sea luz para tu vida! |